rosabelEl pasado día 10 de noviembre tuvimos que despedir a nuestra compañera Rosabel.

Compartimos con ella muchos años de docencia y de lucha diaria. Ella siempre fue una enamorada de las lenguas, particularmente de su amado Francés, que enseñaba con tanta pasión como rigor.

También era una amante apasionada de la vida y disfrutaba de ella a pleno pulmón.

Pero, desgraciadamente, la mayor lección que nos ha dado a todos no tuvo lugar en las aulas. Cuando se le diagnosticó la grave enfermedad que acabaría por vencerla y  llevársela, como las heroínas griegas, le plantó cara. Pasó muchos malos momentos y mucho dolor, pero jamás perdió el gusto por vivir: continuó decorando su piso para convertirlo en su hogar, siguió cocinando e invitándonos a exquisitas comidas que mezclaban lo español y lo francés, viajó todo lo que pudo (contempladla feliz en la foto), disfrutó tanto de una charla tranquila con amigos como de un furioso concierto de rock’n’roll.

Cuando supo que el final estaba próximo, nos llamó uno por uno y se despidió con dolor y lágrimas pero valiente, transmitiéndonos paz con su sonrisa y todo el cariño que nos tenía.

A bientôt, cherie!

Texto escrito por Manolo Cidoncha.